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sábado, 4 de julio de 2026

sobre los coremas


El corema es una herramienta gráfica para el análisis espacial de un territorio, y para la representación expresiva de sus conclusiones.

The corema is a graphic tool for the spatial analysis of a territory, and for the expressive representation of its conclusions

Der Corema is ein zweckvolles graphisches Werkzeug fuer Raumanalyse und fuer die ausdrucksvolle Darstellung seiner Schlussfolgerungen
En 3 idiomas (español, inglés y alemán) se hace una suscinta descripción de lo que se entiende por un corema

El corema es una herramienta gráfica útil para el análisis espacial de un territorio, y para la representación expresiva de sus conclusiones.

The corema is a graphic tool useful for the spatial analysis of a territory, and for the expressive representation of its conclusions

Der Corema is ein zweckvolles graphisches Werkzeug für Raumanalyse einer geographischer Oberfläche und für die ausdrucksvolle Darstellung seiner Schlussfolgerungen.



ejemplo de coremas en blanco y negro y en colores:
corema de un POMCA:

Corema comparativo del Ordenamiento Territorial según las constituciones políticas de 1886 y 1991:


Corema comparativo de la estructura electoral del poder ejecutivo según las constituciones políticas de 1886 y 1991:

Dos dibujos de arte abstracto de chulle Gorki que nos muestran el caràcter casi artìstico que puedn tener los coremas.



El corema de Francia nos explica un ejemplo clàsico
El diagrama del metro de Londres de 1936 nos deja ver que las diemnsiones Cita de David Harvey que menciona la similitud del corema con la topologìa. La topología habla es de relaciones invariantes entre objetos. En ese sentido es distinta a un corema. La relación solo atañe a que en ambos casos, corema y topología, las dimensiones no son relevantes.
Una superposiciòn de jurisdicciones territoriales en el Pàramo de Santurbán 
El corema tiene dos momentos: El de la abstracciòn, y el de la erpresentaciòn.

sábado, 26 de agosto de 2023

Chiquinquirá soñada, el Ojo del Arquitecto

Dos dibujos, y para los valientes que los vean y lleguen hasta ese punto, hay 3 planos después. El tema es aparentemente sencillo; se llama; Chiquinquirá Soñada, y es un ejercicio promovido y encabezado por la  diócesis de Chiquinquirá, para proponer escenarios de ciudad a largo plazo, más de 30 años. Es una propuesta ambiciosa, sobre todo por los lapsos de tiempo. 30 años son casi 3 Planes de Ordenamiento Territorial.

         Mi propuesta la condenso en dos dibujos, que se complementan con tres planos. Los 3 planos son          3 escalas del territorio: Los dibujos no son renders afortunadamente (los renders son "mentirosos",          además todos se ven iguales). Son una especie de corema en perspectiva, puesto que no tienen                dimensiones, ni son exactos geométricamente, solo pretenden ser expresivos espacialmente para              visibilizar las propuestas de urbanismo y arquitectura. 

       Los planos van de los general a lo particular, de la región de la Laguna de Fúquene hasta el casco           urbano de Chiquinquirá. Son planos de fuente abierta, lo que quiere decir que se consiguen en                 Internet sin costo. Imagínense que Uds. son un chulo, que sobrevuela un amplio territorio. Desde            muy alto tiene una vista de balcón de una región. En este caso, el chulo se interesa la cuenca de la          laguna de Fúquene, que recibe al rio Ubaté, y desagua por el rio Suarez. A medida que desciende, el         chulo va apreciando detalles diferentes:

  • Escala regional, 1:60000, tomado del portal IGAC
  • Escala municipal 1:25,000, tomado de la propuesta rural del PBOT 2023
  • Escala casco urbano Chiquinquirá 1:7,000, de la propuesta irbana del ídem.
     El primer dibujo es una visión regional en la que Chiquinquirá lidera acciones regionales alrededor        del tema de la laguna de Fúquene y del tramo alto de la cuenca del rio Suárez que efectivamente la          colocan en posición de ser una pequeña pujante y próspera cabecera regional en una convergencia de      cuencas. 
    El dibujo muestra una estatua gigante de la vírgen para ser erigida en el cerro MMMM. También el        cable que sale de la ciudad y sube por la pendiente de la cordillera hacia el páramo. Arriba a la                derecha, el faro en la isla del jetón Ferro en la laguna de Fúquene. El tramo navegable del rio Suárez,      y de recuperación del ferrocarril. 

 El segundo dibujo es una visión de los dos paisajes que se encuentran en el filo de la cordillera, el del páramo del altiplano, y la caida vertiginosa en el valle del rio Minero, formando el farallón contínuo, la escarpa, que es una estructura ecológica principal que debería ser un parque nacional lineal. Esa zona alta tiene restricciones para usos tradicionales. En el dibujo se proponen nuevos usos de economía sustentable para ese borde final del altiplano.




Recuerda, el chulo, que este paisaje de ahora, de pastos colchonudos y vacas holstein, apenas tiene 100 años. Antes de este, recuerda el chulo, había era un paisaje lacustre de espejos de agua interconectados por una red de caños, con una avifauna impresionante, sobretodo la migratoria estacional. La codicia por el territorio de la laguna parece haber cedido, y hay acciones. Esta es una de ellas. Chiquinquirá siempre ha sido centro regional, pues conecta varias cuencas entre sí. Luego es apropiado que el primer plano sea el de la lente regional, y que en esa lente la laguna adquiere gran importancia. Conectar la laguna con el casco urbano de Chiquinquirá mediante un eje de movilidad turística: Un canal navegable por embarccciones menores deportivas y turísticas, una ciclovía paseo peaonal bordeada de sauces, En la boca del rio en la laguna, una torre observatorio de avifauna, y una pasarela para avistamiento de fauna acuática. En la isla del Jetón Ferro un faro y un restaurante. Se propone recuperar la vieja estación del ferrocarril, con su embarcadero; una especie de marina de agua dulce

La siguiente lente es la municipal. El municipio es pequeño para la escala nacional. Tiene aproximadamente 134 kilómetros cuadrados, un 10 % del área de un municipio como Acacías. Se propone atraer instituciones importantes del orden nacional, pues eso cambia la demografía municipal al atraer habitantes con un nivel educativo alto que cuentan con buenos ingresos. A nivel municipal se propone la instalación de un  centro de psicicultura de rio y lago andino, y un jardín botánico de altiplano y páramo andino. En esta escala cobra importancia el páramo, y aparece la idea de conectar el casco urbano de Chiquinquirá con el punto más alto de la cordillera mediante un cable aéreo. En el plano se propone prolongarlo hacia el valle del río Minero. Cobra importancia la escarpa (achurado verde orcuro fuerte) del altiplano. En el páramo podría instlar Mineducación un centro deportivo de gran altitud que adquiera renombre. Senderos y ciclovías suben desde la ciudad para cruzar el páramo y comenzar la vertiginosa bajada hasta Pauna. 

La lente urbana me muestra en detalle el problema que hay que solucionar para recuperar los cauces originales de las quebradas con sus rondas y adicionarles además el equipamiento de ciclovías.  Además, cómo comformar un eje cívico que comunique la estatua de la vírgen, con la catedral, y con la estación del cable aéreo.



Inserto aquí un link muy apropiado para cerrar la propuesta: Es un artículo de 2021 del diario La república, donde habla de la dinámica empresarial de las pequeñas ciudades colombianas de menos de 100 mil habitantes, como Chiquinquirá 
https://www.larepublica.co/especiales/mis-documentos-semana-santa-2021/las-pequenas-ciudades-que-hoy-se-posicionan-como-atractivas-para-hacer-negocios-3147780







 







viernes, 21 de julio de 2023

Los Caminos de la Sal y Del Norte, el Ojo del Arquitecto

Este artículo expone un punto de vista que echo de menos en el debate que se ha desatado sobre el futuro de dos de las vías más emblemáticas de Bogotá, la carrera 7° y la Avenida Caracas. Me refiero al punto de vista del arquitecto. El debate ha sido hasta ahora manejado por economistas, abogados y políticos, y se ha centrado en aspectos de movilidad, contractuales y de economía. Y obviamente el tema está ligado en este momento también al tema del Metro.

Este es un artículo que queda solo para la historia, sin embargo siento la obligación de expresar mi opinión.

Empiezo por explicar el título que le puse al artículo. El Ojo del Arquitecto no son las cuentas del economista, ni el cálculo del ingeniero; no es el argumento del abogado, menos aún el discurso del político. Tampoco tiene la pretensión de jugar al urbanista.

Lo llamo El Ojo del Arquitecto porque para un arquitecto la herramienta profesional más importante es el ojo entrenado. Esa herramienta es la que lo diferencia de las otras disciplinas, talvez más científicas. El tema de las vías es un asunto de los paisajes que generará cualquier decisión que se tome finalmente. Y serán los paisajes en los que envejecerán y  crecerán al menos dos generaciones de bogotanos. Serán los paisajes que verán  cada mañana camino al trabajo, cuando llueva, o haga sol, al amanecer o en el crepúsculo. Es además un asunto de olores, ruidos, texturas, colores. Es primordialmente estético, cenestésico, y cotidiano.

El Camino de la Sal es el nombre original que los españoles le dieron al camino chibcha que comunicaba la Sabana de Bogotá con las salinas de Zipaquirá (la principal riqueza económica de los Chibchas, el orígen del Oro de El Dorado), y el valle del río Suárez, y con la sabana de Tunja, y la despensa agrícola del valle del río Chicamocha. Es posible que ese fuera un nombre chibcha, en cuyo caso fue adoptado por los Conquistadores. Es el trazo original de lo que ahora conocemos como Carrera 7°. Es una vía prehispánica, que fue rápidamente cooptada por los españoles, pues muy pronto se dieron cuenta de su importancia regional y estratégica.

Por otro lado, el Camino del Norte es el nombre con el cual los españoles bautizaron en 1796, cuando lo trazaron, al camino que hoy conocemos como Avenida Caracas y Autopista Norte. Es una vía de La Ilustración, un proyecto borbónico, contemporáneo de la Expedición Botánica y de la Revolución de Los Comuneros. Es una vía económica en su orígen, pues fue construida para agilizar el volúmen del tráfico de productos agrícolas procesados (tabaco y ron, principalmente) de la floreciente economía agrícola del valle del río Suaréz (cuna de Los Comuneros).El trazo ondulado del Camino de la Sal estaba encareciendo los productos y se hacía necesaria una vía más eficiente. Por eso el Virrey Ezpeleta ordenó a Domingo Ezquaqui construir ahí el Puente del Común. 

Al poner las dos vías en el contexto de la sabana de bogotá, es clara la escala regional de ambas. Chibchas y españoles por igual entendían claramente el carácter unitario de un trazo que iba desde Usme hasta Chía, y el carácter de switche del cruce del rio Bogotá en ese sitio, La siguientte captura de pantalla de un mapa iphone explica el asunto de la escala. 



Es ahora, en inicios del siglo XIX que hemos reducido la escala de ambas vías a nivel parroquial, fraccionándola sofistamente, y plantenado falazmente su debate.

El debate ha sido planteado falazmente, en primer lugar, porque la vialidad es fundamentalmente espacio público, siendo la movilidad y su economía aspectos ineludibles, pero no los únicos, ni siquiera los más importantes. https://www.bogotavisible.com/2017/09/12/la-avenida-caracas-entre-el-contacto-y-la-conexion/. Como se afirma en este artículo de 2014 de la facultad de arquitectura de la U de los Andes, las vías son una dialéctica permanente entre el contacto y la conexión. No son solo corredores para conectar. Son simultáneamente sitio de contacto entre humanos, para estar y deambular, ver y ser vistos. El dominio del flanneur, como se aprecia en este cuadro impresionista de Edouard Cortez, de un boulevard parisino de la Belle Epoque:

Comparémoslo con esta foto de un atasco de Transmilenio en algún tramo de alguna "troncal".

En segundo lugar, el debate se ha fraccionado en dos debates separados, el de la carrera 7°, y el de la Avenida Caracas. Y a su vez, cada vía se fracciona en sus tramos. Y sofistamente multiplicamos los falsos dilemas, y empezamos debatiendo de primeras lo que debería debatirse como consecuencia de la decisión inicial más importante. Entonces nos embrollamos de primeras en dilemas como: Si Transmilenio o el tranvía transportan más o menos empleados por hora/kilómetro/dólar/galón. Si es más económico, o ambiental que sea eléctrico, biodiesel o gas, si se debe financiar con recursos del distrito, o una pignoración de la nación. Si es un proyecto de renovación urbana, o de redesarrollo, o solamente de mobiliario urbano, como le oí decir al director de turno del IDU. Si es más costoso taladrar o cimentar en el batolito, o en el fango del lago que desecamos. Si el problema se reduce a que se requiera o no un cruce a la izquierda en la calle 92, como les oí debatir sesudamente a un reputado experto urbanista y un arquitecto (?) candidato a alcalde. En fin.

Independientemente de cuantos tramos contengan, y con cuantos nombres las conozcamos, ambas vías son dos grandes espacios públicos urbano regionales, reconocidos históricamente por la gente como diferentes. Luego, cualquier debate sobre el futuro de ambas vías debe empezar por reconocer primero,  y mantener después la identidad separada y el carácter unitario de cada una de ellas. Solo cuando tengamos claro el tratamiento unitario para cada una de ellas, es posible empezar a manejar el detalle de las peculiaridades de cada tramo, su arbolado menor, su alumbrado, su mobiliario, el tipo de movilidad y accesos, etc., pero manteniendo una unidad para la diversidad.

En la siguiente tabla se sintetizan comparativamente algunas de las características de ambos espacios.

Entonces es posible plantear dos tratamientos  diferenciados, que les proporcionen un carácter unitario a los variados tramos que atraviesan en su recorrido.

Respecto a la Caracas-AutoNorte, lo primero que salta a la vista es que es una vía recta de aproximadamente 30 kilómetros de longitud desde la calle 1° hasta el Puente del Común, a nivel, por la mitad de la llanura, con una vista de plano intermedio de los Cerros Orientales. Es una gran vía barroca, una perspectiva gigantesca a nivel. Las prospekti barrocas europeas se quedan cortas ante esa dimensión, como lo demuestra la siguiente tabla comparativa:

Entonces, el paisaje a lo largo de la Caracas-AutoNorte debe ser el de una gran perspectiva lineal. Esto se logra con una alameda arborizada continua desde el barrio Quiroga (calle 34 Sur), hasta el puente del Común. Imaginen una arboleda ininterrumpida de robles, palmas de cera guarumos y cauchos sabaneros, un gigantesco jardín botánico lineal de árboles nativos a lo largo de 30 kilómetros. Si los sembráramos al tresbolillo cada 40 metros estamos hablando de cerca de 2,000 grandes árboles con alturas promedio de 30 metros. Significa ampliar a escala regional la idea de la promenade, el paseo urbano que soñó Karl Brunner en 1936, y que se aprecia en la foto siguiente, tomada en la calle 36 mirando hacia el norte. Se imaginan? Vendría gente del mundo entero a ver una alameda de esa escala, para el record Guinnes de la alameda más larga del mundo. La Caracas se convertiría en patrimonio cultural y ambiental.         
                           
La decisión inicial de construir esa gigantesca alameda define inexorablemente el dilema del metro enterrado o elevado. Todos los metros del mundo comprenden tramos elevados, enterrados, semienterrados y a nivel. Ese no debería ser un debate. El asunto aquí es que el único tramo enterrado del Metro de Bogotá debería ser el que recorre la Caracas.  Elevarlo precisamente en este tramo arruina toda la unidad de la alameda urbano regional. En el siguiente montaje publicitario publicado en la página web del Metro de Bogotá se aprecia la magnitud de la estación de la calle 45 con Caracas. Es un aterrador elefante blanco que corta la comunicación entre los costados oriental y occidental de la vía a lo largo de 3 cuadras. Y esa división entre las aceras oriental y occidental se va a repetir en cada una de esas faraónicas construcciones.
Comparen el tamaño visual de ese monstruo urbano con la elegancia de una de las escaleras que descienden al Metro de Bilbao, una ciudad que es una décima del tamaño de Bogotá, y que sin embargo piensa 10 veces más en grande que nuestros políticos. Diseño de Sir Norman Foster.

Una foto del paseo de Gracia en Barcelona, con una anchura apenas mayor que la Caracas, y con apenas 2 kilómetros de longitud.

Compárenla con la foto de un accidente de tren elevado de Nueva York, 1895, poco antes de que fuera enterrado en su tramo urbano

A diferencia de la Caracas-Autopista, la carrera Séptima forma un enorme arco tendido con una cuerda de unos 25 kilómetros entre la plaza del 20 de Julio y el Puente del Común, y una flecha de 3 kilómetros a la altura de la calle 145. Discurre pegada al piedemonte, generando vistas cercanas de los cerros, y atravesando los valles de las quebradas y ríos que nacen en los cerros y fluyen hacia el rio Bogotá. Eso explica su trazo ondulado. Quienquiera que haya pedaleado por la ciclovía de la 7 recordará que el viaje transcurre pendiente arriba y cuesta abajo. Como se aprecia en este esquema urbano de la 7° publicado en el libro Espacios del Bicentenario,  La Independencia en Bogotá. Museo de Bogotá, IDPC (2022),

 Entonces, el carácter unitario de ese enorme arco es el de acceso a los Cerros Orientales: El Parque Nacional nos muestra la tipología urbanística que debería imperar a lo largo de ella. En cada sitio por donde la vía cruza una quebrada, o un riachuelo que baja de los Cerros, la gran pared vertical de los Cerros se abre para dejarnos entrever la cuenca de donde proviene.

Vía central de acceso al Parque Nacional. Nótese el abra entre los cerros al fondo en el centro de la foto.
Plazoleta de la Universidad Tadeo Lozano. Al fondo, el abra del rio Vicachá, o San Francisco.
Vista de la misma abra, calle 25, carrera 32
En cada uno de esos sitios debería arrancar un senderos que subiría por los cauces para adentrarse en  el sistema de sub y microcuencas que se intuye detrás de la aparente pared que visualmente forma la fachada urbana de los cerros. La Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá (SMOB) tiene un interesante proyecto de escala regional, que complementa y amplia el Sendero de las mariposas de la administración Peñalosa y los senderos de la Fundación cerros de Bogotá. Los Cerros además deberían reforestarse, reemplazando los bosques de eucaliptos y pinos-que son los culpables del empobrecimiento de los suelos y los incendios forestales- por matorrales andinos que retienen mejor el agua, y que además son impenetrables, obligando a desplazarse por senderos.

En los valles de cada una de las cuencas que atraviesa debería haber una vista de los cerros. El parque de la Independencia está situado en el cauce enterrado de la quebrada San Diego. El Parque Nacional está construido a lo largo del cauce del río Arzobispo.

Como se aprecia en el mapa, la 7° ya tiene parques en los cruces del rio Tunjuelo, Fucha, quebrada San Diego, Rio Arzobispo. Pero en el tramo norte, concretamente a partir del Parque Nacional es necesario crear espacio público para esos puntos de cruce


Para terminar, el siguiente corema sintetiza gráficamente tanto las diferencias descrtitas, como las soluciones propuestas para ambos espacios públicos. La red de senderos propuesta por la SMOB es una vasta estructura que se interna en las microcuencas, y culmina en la divisoria de aguas del rio Teusacá, que fluye hacia el norte. En el corema la red de senderos amplia la idea de la SMOB y llega hasta la divisoria de aguas de la Orinoquia.
El siguiente dibujo es un corte donde se aprecia el carácter escalonado de la estructura montañosa de los cerros, que culmina en la divisoria de aguas de la Orinoquia, a escasos 20 kilómetros de la Plaza de Bolívar.
Boceto de la posible utilización de los Cerros como máquina energética, además de ser un aula ambiental, colocando un parque eólico en la cresta de la divisoria de aguas del río Teusacá, 
Dibujo que muestra una vista de plano medio del abra de la  subcuenca del río Fucha, calle 20 Sur, tomada desde la carrera 30. Ilustra la percepción de los planos escalonados de la cuenca que se abren detrás de la pared de los Cerro. Al fondo, en la cresta de la divisoria de aguas de la Orinoquia se colocaría un parque eólico. 













carpark bogotensis, un genus arquitectonico

City Ditty "Here lies an urban gentleman, Who failed to make his mark, He died with his lifetime squandered, Hunting some place to par...